Los robots no entienden el tiempo. Yo trato de hacerlos distinguir entre el pasado y el futuro.

Ese oscuro objeto del deseo
Un cuento de Helen DeWitt
Mecha Love, por Luis Blackaller

Mecha Love, por Luis Blackaller

Incertidumbre e información son las mismas cantidades, la pérdida de incertidumbre es igual a la ganancia de información.

Códigos y Criptografía, Dominic Welsh

El tren se detiene en Kottbusser Tor. Las escaleras de cemento bajan. En la caverna de concreto un Reisemarkt vende tiquetes para el U-Bahn y la lotería, cigarrillos, periódicos: Frankfurter Allgemeine, Tagesspiegel, Berliner Morgenpost, Gazzetta dello Sport, le Monde, Берлинская Гаэета. Hay un aparador giratorio de periódicos turcos. Fanatik parece ser el equivalente turco a Gazzetta dello Sport. The Guardian, el FT, el Wall Street Journal. Un refrigerador tiene bebidas de yogurt en botellas de vidrio, cervezas con papel dorado o plateado sobre la tapa y el cuello. Hay pastillas de chocolate Ritter sport: Quadratisch. Praktisch. Gut.

Si tuviera hijos llevaría pastillas de chocolate a casa. No es un regalo apropiado para un robot.

Ya no tiene hábitos, sólo memorias de hábitos. Busca cosas para demostrar que ha estado donde dice que estuvo. Busca cosas que puedan haber sido compradas donde dice que estuvo. Cosas atadas a un lugar; cosas que no estén atadas a un lugar. Las cosas sin ataduras son un hábito más seguro.

Compra el Wall Street Journal. Incluye un artículo sobre nanotecnología. Es bueno ver lo que recomiendan apostar a la gente adinerada.

Sale. Hay un local de flores a su izquierda con rosas doradas, tulipanes de cabezas llenas a reventar. Flores acumuladas en la periferia de una mirada que jamás las vio con intención de comprarlas. La rampa de concreto bifurca; él se dirige a la izquierda y sale a un mercado de verduras al aire libre. Tras el mercado, una Droguerie Rossmann, Tadim Yapral Döner Kebap, Asia Snack Thuy-Chung, Optik Bey. Antes lo hacía automáticamente, buscaba lugares donde pudiera mendigar. Ya no lo hace automáticamente.

Ahora entiende mejor la completa falta de sentido de buena parte del comportamiento normal. Recorre el mercado sin convencimiento. No hay nadie a quien convencer.

Un puesto de venta de prensa y libros: Regenbogen Buchhandlung Gökkuşagi Kitabevi TURKÇE KITAP KASET VE CD TÜRKISCHE BÜCHER CD's und MC's. Entra.

Obras completas de Stalin, 12 volúmenes, 80 euros. Obras completas de Lenin, 16 volúmenes, 80 euros.

Tienen un estante de libros de Orhan Pamuk. Alguna vez él leyó uno. Le gustaría comprarlo.

Si Kitap = Buch entonces Kara Kitap =? Libro Negro. €15,50.

No sabe turco, pero abre el libro y mira las palabras. Probablemente se siente más cercano a este escritor que a cualquier otro escritor en un idioma que conozca, lee sólo oraciones con significados enlazados a otros encuentros con el idioma.

La contraportada dice:

“Pamuk’un şaheseri.” THE TIMES LITERARY SUPPLEMENT, İNGİLTERE

“Bir şaheser.” LIBÉRATION, FRANSA

“Zengin, yaratici, modern bir ulusal destan.” THE SUNDAY TIMES, İNGİLTERE

“Büyüleyici, çetin ve esrarlı bir işaretler girdabı. Bitmeyen bir enerji çok nadir birşey...” LIRE, FRANSA

Busca şaheser en un diccionario turco-alemán que no pretende comprar. Meisterwerk. Una obra maestra.

Compra el libro y sale.

Las personas que conocía están muertas.

Volverá al Café Einstein. No hay nada aquí.

Toma una mesa en la curva de una banca de cuero que abraza una esquina. El lugar no ha cambiado mucho, aunque el euro ha aumentado los precios. Pide una Schultheiss.

Pone el Wall Street Journal en la mesa frente a él. Abre su libro.

Birinci Bölüm

Galip Rüya’yi İlk Gördügünde

“Epigraf kullanmayın, çünkü yazının içindeki esrarı öldürür!”

Adli

“Böyle ölecekse, öldür o zaman sen de esrarı, esrar satan yalancı peygamberi öldür!”

Bahti

Le gusta esto. Le gusta mucho.

¿Es racional?

Luce altamente irracional, tanto como la compra del libro.

¿Es, entonces, un comportamiento genuinamente irracional que podría, como tantos otros comportamientos genuinamente irracionales, ser comprensible intuitivamente para la mayoría, o tal vez todos, los observadores hipotéticos? ¿O un comportamiento genuinamente irracional pero altamente inusual que refleja predilecciones que podrían clasificarlo como un excéntrico, o quizás loco? ¿O un comportamiento aparentemente irracional pero al final racional, tal vez algún tipo de procedimiento heurístico efectivo de cazador-recolector, que podría ser ampliamente reconocido como tal? ¿O un comportamiento en todo caso racional que podría, como tantos comportamientos racionales, ser incomprensible para el observador promedio?

Miles de millones de compras se acumulan alrededor de una comprensión del 100%. 20%, quizás unos pocos cientos de miles. Finnegans Wake. Tender Buttons. 0%, 1.

Los humanos tienen la capacidad de asignar significado a un comportamiento no encontrado previamente. No todos los comportamientos fuera de norma están desprovistos de sentido.

La compra de libros 100% comprensibles es comprensible para algunos pero no todos los no-compradores de libros. La compra de FW/TB es comprensible para algunos pero no todos los no-compradores de FW/TB. La compra de un libro incomprensible es posiblemente comprensible para algunos no-compradores de libros incomprensibles.

Su recuerdo de la traducción que leyó es un factor a su favor. La incomprensión podría ser más barata en una copia de Fanatik (€0.85). Había pagado aproximadamente 1800% más por el texto ilegible de un libro que conoce. Esto tiene un dejo de sentido. La señal más clara de superstición.

Lo tranquilizan las instancias de irracionalidad en sí mismo. Las pocas instancias de irracionalidad que se permite con alegría. Le hicieron pensar que la comunicación no sería imposible con aquellos que lo rodeaban, cuya irracionalidad no autoconsciente es pervasiva y extraña. A veces menciona sus irracionalidades como un truco conversacional, pensando en establecer una afinidad, pensando que cualquier error en el razonamiento contará como un detalle agradable. Usualmente es una seguridad falsa. La irracionalidad es por lo general el tipo erroneo de irracionalidad. Él no tiene una manera fácil de distinguir la correcta de la errónea.

Había sobrestimado seriamente la incomprensibilidad del texto. Un conteo burdo de nombres propios en páginas 12-21 ofrece 38, 28, 17, 28, 40, 32, 31, 31, 18, 22. Número medio por página, 28,2, desviación estándar de 6,9, 70% de los datos a s de la media. Número promedio de palabras por página basado en una muestra de 2, 302. O sea 9% de comprensibilidad. Alto.

El valor real podría ser ligeramente mayor. La mayúscula al inicio de una oración oculta cualquier nombre propio que ocurra ahí.

Su nuevo trabajo no es muy diferente de su viejo trabajo.

A veces el nombre es algo familiar. 56 model Chevrolet. DeSoto. Dodge. Packard. Cadillac. Mayoritariamente autos. Excepto París. Con más frecuencia los nombres son extraños. Galip. Rüya. Celal.

Comprensibilidad del 9% es como caminar por las calles de una ciudad extraña. Algunos de los autos son los mismos. En un lugar público se ve un monumento famoso, la Torre Eiffel, Agia Sofía. Las calles están a reventar de extraños.

No es raro ir a ciudades extrañas a caminar por calles a reventar de extraños. Si esto es deseable en una ciudad no es fácil ver por qué debería ser menos deseable en un libro. No es fácil ver por qué sería menos racional ir a Estambul que a Berlín.

Odada, lacivert perdelerin soldurduğu kurşuni bir kış ışığı vardı. Uyku mahmurluğuyla Galip, karısınun mavi yorgandan dışarı uzanan başına baktı: Rüya’nın çenesi yastığın kuştüyüne gömülmüştü. Alnının eğiminde, o sırada aklının içinde olup biten harika şeyleri insana korkuyla merak ettiren gerçekdışı bir yan vardı.

Esto le gusta mucho.

Salta al final.

Çünkü hiçbir şey hayat kadar şaşırtıcı olamaz. Yazı harıç. Yazı harıç. Evet tabii, tek teselli yazı harıç.

No recuerda lo que dice, pero sabe cómo termina.

Ha oído decir que La Nueva Vida es con el que se debe empezar.

Una mujer está sentada en la mesa contigua.

Ella dice, '¿Lees turco?'

Él dice, 'No, pero sé de qué se trata.'

Ella dice, '¿De qué se trata?'

Él dice, 'Es sobre un hombre que pierde a su esposa.'

Debería decir algo más.

Ella tiene un libro, Bajki robotów. STANISŁAW LEM.

Él dice, '¿Lees polaco?'

Ella dice, 'No, pero sé de qué se trata.'

Él dice, '¿De qué se trata?'

Ella dice, 'Es una colección de cuentos sobre robots.'

Ella dice, 'Él es mejor conocido como el autor de Solaris, si conoces Solaris.'

Él dice, 'Conozco Solaris.'

Ella dice, 'Pero me gusta la idea de los cuentos de robots.'

Debería decir algo.

Él dice, 'Yo enseño a los robots a hablar.'

Ella dice, '¿Qué les enseñas a decir?'

Él dice, 'Los robots no entienden el tiempo. Yo trato de hacerlos distinguir entre el pasado y el futuro.'

Ella dice, '¿Cómo consigues que lo hagan?'

Él dice, 'Los hago inventar palabras para que puedan hablar sobre el tiempo entre ellos.'

Ella dice, '¿Y cómo consigues que hagan eso?'

Él dice, 'Uso juegos iterativos de lenguaje.'

El mesero viene con su cerveza. Ella dice, 'Die Rechnung, bitte.' Paga. Se va.

Se pregunta si fue demasiado seco.

Lleva demasiado tiempo hablando con robots.

Un robot recibe un conjunto de algoritmos. Es necesario hacer suposiciones explícitas que son obviadas en el lenguaje ordinario: es necesario identificar y eliminar toda fuente posible de ambigüedad. Es necesario postular los pasos en una cadena de razonamiento. Si el robot debe abordar una conversación debe distinguir entre intercambios puramente formales y lo que sea que no es puramente formal.

Los japoneses son ingenieros robóticos excepcionalmente avanzados. Él no piensa que sea mera facilidad técnica. Un robot socialmente funcional japonés es el K2. Un robot socialmente funcional americano no podría ser americano. Broma. Es el Everest.

Un robot socialmente funcional japonés requeriría la formalización de un rango de estados afectivos cuya vaguedad y resistencia a expresar son los marcadores de aptitud social entre humanos japoneses.

Podemos postular una sociedad donde el lenguaje natural haga explícitos los algoritmos de interacción social dentro de esa sociedad.

Está en su habitación del hotel. Eligió un hotel famoso por la hermosa renovación de sus decoraciones Jugendstil, con la idea de asimilar el jugueteo que un robot requeriría si su propósito fuese ser usado como acompañante de entretenimiento. Lo deprime ser suficientemente pudiente como para costearlo. Ha estado haciendo demasiadas cosas durante mucho tiempo.

Lanza la chaqueta en la cama. Uno de sus bolsillos está abierto.

Mete la mano.

Es el otro libro.

Abre una página aquí, una página allá. Palabras subrayadas, a veces oraciones enteras.

wzsyedł

gwiezdnie

wszystko

zwyciężyć

Żył raz pewien wielki konstruktor-wynalazca, który nie ustając, wymyślał urządzenia niezwzkłe i najdziwniejsze stwarzał aparaty.

Żył raz pewien inżynier Kosmogonik, który rozjaśniał gwiazdy, żeby pokonać ciemność.

Ve la palabra robot aquí y allá. Los imagina hablando entre ellos, conversando en un lenguaje donde la z y la w ocurren en una abundancia que luce robóticamente amigable para un humano no-polaco. No puede leer polaco realmente, su mente pronuncia a ciegas y luego de un momento vomita la palabra en cirílico que conoce. Conocía.

A veces no hay palabra en cirílico. Su mente sigue intentando ejecutar la búsqueda y reemplazar incluso luego de que ha determinado que no hay resultado. Este es un método de cerebración difícilmente analizable en intercambios robóticos. ¿Sirve a algún propósito? ¿Es tan irracional como parece? ¿Si un robot no es programado para replicar este desgaste de energía intelectual resultará sub-adaptado para comunicarse con no-robots? No le gusta la programación de la estupidez.

Un sticker en el contraportada dice que proviene de Polonia.com.

Biała śmierć.

белая смерть.

Blanca muerte.

El planeta Aragona es construido bajo tierra de tal manera que parezca inhabitado desde el espacio.

Algo así.

¿Es una actividad racional? No hay mejor manera de saberlo. Así que no hay un costo de oportunidad. Debe ser racional.

Pudo haber comprado una pastilla de chocolate si lo hubiera pensado.

Esto es por orden del regente, Metameryk. Los habitantes escaparon de la destrucción de su planeta anterior. Esos que lo destruyeron podrían encontrarlos.

Algo así.

Da vuelta a la página.

Un golpe en la puerta.

Mister Roboto, por Luis Blackaller

2 responses to “Ese oscuro objeto del deseo”

  1. […] * Había sobrestimado seriamente la incomprensibilidad del texto. Un conteo burdo de nombres propios en páginas 12-21 ofrece 38, 28, 17, 28, 40, 32, 31, 31, 18, 22. Número medio por página, 28,2, desviación estándar de 6,9, 70% de los datos a s de la media. Número promedio de palabras por página basado en una muestra de 2, 302. O sea 9% de comprensibilidad. Alto. — H. DeWitt, Ese oscuro objeto del deseo […]

  2. […] me he was looking for a few drawings to illustrate his translation of one of her short stories: Ese Oscuro Objeto del Deseo (That Obscure Object of […]

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Helen DeWitt es la autora de The Last Samurai y Lightning Rods. Vive en Berlín, donde escribe y aprende a programar. Su website: helendewitt.com

La versión original en inglés de este cuento apareció publicada en la edición de invierno 2011 de la revista Bullet.

Traducido del inglés por Javier Moreno.

Imagen de portada: Las ilustraciones de esta historia fueron encomendadas a Luis Blackaller, que dibuja con la cabeza y en sus ratos libres trabaja en el MIT Media Lab.